MANIFIESTO POR LA PROTECCIÓN DE LA SALUD DE TODOS LOS TRABAJADORES Y DE LOS MENORES

La ciencia ha demostrado de manera inequívoca que la exposición al humo de tabaco es causa de mortalidad, enfermedad y discapacidad, no existiendo niveles seguros de exposición. En España, el tabaco es la principal causa evitable de muerte, con más de 3.000 fallecimientos al año por enfermedades relacionadas con la exposición al humo de tabaco ajeno, por lo que tiene una tremenda repercusión en la política sanitaria, social, económica y medioambiental.

La Ley 28/2005, de medidas sanitarias frente al tabaquismo, supuso que una buena parte de la población española viese reducida su exposición al humo de tabaco ajeno, sobre todo en sus lugares de trabajo. Pero este beneficio no alcanzó por igual a todos los ciudadanos, ya que su redactado incluyó excepciones y ambigüedades que dejaron desprotegido al numeroso colectivo de trabajadores de los sectores de la hostelería y la restauración, circunstancia que hace dudar de su constitucionalidad.

La norma también provocó una discriminación entre los empresarios de estos sectores, otorgando a unos el derecho a decidir sobre la posibilidad de fumar en sus locales mientras que a otros se les negaba en base a un requisito que sólo puede ser considerado arbitrario. Entre los objetivos prioritarios de la ley estaba la protección de la salud de los menores y cortar su acceso al tabaco, pero no impidió que estos siguiesen estando expuestos al humo de tabaco ajeno en bares y restaurantes o en sus propios hogares, ni complicó excesivamente la posibilidad de que pudiesen adquirir tabaco en numerosos puntos de venta.

Si a lo expuesto se añade un débil o inexistente control por parte de las autoridades responsables, unas interpretaciones de las ambigüedades de la norma casi siempre desfavorables para los no fumadores y una nula coordinación entre autoridades sanitarias, otros departamentos de las administraciones y los cuerpos y fuerzas de seguridad, el panorama que se vislumbra es sombrío.

Por ello, los abajo firmantes MANIFESTAMOS que teniendo en cuenta:

- los derechos reconocidos por la Constitución Española,

- la legislación en materia de Prevención de Riesgos Laborales,

- la Convención sobre los Derechos del Niño y el Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud para el Control del Tabaco, ambas normas ratificadas por España,

- la resolución del Parlamento Europeo sobre el Libro Verde "Hacia una Europa sin humo de tabaco: opciones políticas a escala de la UE", presentado por la Comisión Europea,

- las muy positivas experiencias de cada vez más países que adoptan legislaciones protectoras en todo el mundo y, muy especialmente, de nuestros vecinos europeos, que resaltan la obsolescencia e ineficacia de la actual norma española,

- el nulo impacto económico de la prohibición de fumar en bares y restaurantes, demostrado por la experiencia de otros países,

SOLICITAMOS

Al Gobierno de España y a los Gobiernos de las Comunidades Autónomas que inicien urgentemente los trámites necesarios para adaptar nuestra legislación a las obligaciones que se contrajeron al ratificar el Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco, de manera que

- se proporcione protección universal contra la exposición al humo de tabaco ajeno sin contemplar excepciones, evitando ambigüedades y listas de lugares, y dando cobertura a todos los ciudadanos, especialmente a los menores en cualquier circunstancia, como mínimo en todos los lugares públicos o no públicos de uso colectivo que sean interiores, cerrados o semicerrados, incluidos vehículos, y en algunos lugares públicos al aire libre donde las personas se vean obligadas a permanecer durante un cierto tiempo o que sean de uso habitual por menores,

- se limiten los puntos de venta de productos del tabaco a la red de expendedurías del Estado, con la expresa prohibición de acceso de los menores a las mismas,

- se identifique claramente a las autoridades responsables de su control e inspección y se facilite la colaboración ciudadana en la observancia de la ley permitiendo denunciar los incumplimientos de la forma más sencilla y a la autoridad más próxima,

- se tomen las medidas económicas pertinentes para que el tabaco salga del cálculo del Índice de Precios al Consumo y se incrementen los impuestos sobre el tabaco al nivel de los países de nuestro entorno, como mínimo, con el objeto de reducir drásticamente el acceso de los menores y para dejar de "boicotear" las políticas sanitarias de nuestros vecinos y perder la vergonzante y desleal condición de "estanco de Europa".

Desde nuestra condición de sociedad civil invitamos a toda a la ciudadanía a que haga suyo este manifiesto y exigimos a nuestros Gobiernos central y autonómicos y a nuestros representantes parlamentarios que lleven a cabo las medidas ejecutivas y legislativas necesarias para llevar a la práctica las peticiones arriba expuestas.